Bienvenido a las Crónicas de la Transilvania nocturna.
En proceso la redacción de la crónica de la anterior aventura. Uno de los cuatro protagonistas que participaron en la marcha por El largo y solitario camino que atravesamos durante la tarde de nuestro penúltimo Sábados de Rol 75 fue el valeroso soldado inglés Evan Cannet, bautizado en el condado de Láncaster, extraordinariamente interpretado por el compañero Eduardo.
"Un encuentro que ciertamente evocará cuando rememore sus tiempos de juventud, el combate que lidió contra el diablo. Deseó orar a Dios Padre y que este obrase algún milagro, no lo hizo. Su semblante se había transformado, juzgábase aún más serio e inflexible, la rectitud de la justicia se dibujaba en él.
Empuñada en manos de Evan Cannet, gran paladín de la Inquisición, aquel arma resplandece con fuerza celestial. El caballero, gritando con el estruendo de cien rugidos, se precipita contra la abominación. La dura piel de aquella monstruosidad provocó que el acero cediese en un estallido inconcebible.
Si bien continuaba fuertemente prendida por su robusta empuñadura revestida de plata, en manos del piadoso templario, lo que aún quedaba de la espada, que era poco, convertido en fragmentos, llovió metal en todas direcciones sobre la negra tierra transilvana; su arma había quedado irreparablemente rota.
La muerte podía arrastrarlo ya con ella, sin una segunda espada de la que poder servirse, permaneció inmóvil observando el prodigio que se paraba allí frente a él".
La experiencia de todos los integrantes de las órdenes monásticas está calculada, la ciudadela de Sighișoara atiende la llegada de los enviados desde Brașov, continuamos el sábado 16 de abril, la leyenda continua. Foto cortesía de Judith. Mesa cedida por La Reserva del Rol y la tienda El Árbol Blanco.
Gracias a quienes hacen que toda una época se pueda revivir y permiten que la traigamos hasta nuestros días con todo el nervio y la vivacidad que nos es posible.
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